Los clientes de Ikea y Decathlon han mostrado sus quejas en las redes por la tardanza de los productor comprados de manera online. Teniendo en cuenta que estos son dos de los almacenes más grandes de nuestro país, los clientes esperan una explicación.

Por esta razón, las quejas han inundado las redes y hasta se han formado en colas kilométricas en sus negocios. Y es que esta situación tan extrema amenaza la imagen de estas dos grandes compañías, que eran conocidas por tener grandes almacenes y poder encontrar todo en cualquier momento.

El fallo en esta ocasión ha sido ocasionado por la deficientes gestión de la venta online y logística. Este fallo además se ha visto agravado por la crisis del COVID-19 y por una mala atención al cliente.

Desde el inicio de la cuarentena, ya vimos como muchas de las tiendas que hacían repartos se veían con grandes problemas para gestionar tantos volúmenes de venta. Por esta razón, los retrasos eran comunes. Pero en el caso de Ikea y Decathlon, tienen el problema de que han tenido una mala reacción ante las quejas y una mala comunicación con el usuario.

La respuesta de Ikea y Decathlon

Ante tanta crítica las empresas han respondido. Por su parte, desde Decathlon se ha explicado:

«Los tiempos son algo más largos de lo habitual debido a la situación actual, tal y como informamos en nuestra web y al realizar la compra. El deporte se ha convertido en una de las opciones más saludables en tiempo de confinamiento provocando una mayor demanda de nuestros productos. Estamos poniendo todas las medidas posibles para agilizar las entregas.»

En Ikea, por otro lado, han detallado:

«En pocas semanas se han implementado y activado cambios que posiblemente en condiciones normales hubieran llevado meses, así que en ello estamos, en el análisis constante de la situación y de las necesidades de nuestros clientes para actuar en consecuencia y dar respuesta siendo lo más accesibles y ágiles que permite la situación a cada momento.»