Ante la llegada a la «nueva normalidad» muchas restricciones se levantarán. En cambio, algunas restricciones seguirán, como por ejemplo el uso de mascarillas en los espacios públicos o mantener una distancia física de seguridad de dos metros.

Salvador Illa, ministro de Sanidad, ha explicado que una vez en la «nueva normalidad» se mantendrán pautas propias de la desescalada. Además del uso de mascarillas y el mantenimiento de la distancia de seguridad; Illa anima a que se siga llevando a cabo el «lavado constante de manos» que seguirá siendo «esencial».

A pesar de haber llegado a la «nueva normalidad» el ministro pide «actitud colectiva de prudencia», y eso se consigue siguiendo todas las recomendaciones que hagan las autoridades sanitarias.

El ministro ha asegurado lo siguiente:

«Se está trabajando sobre el instrumento más apropiado para asegurar la nueva normalidad y cuando tengamos concluidos esos trabajos los daremos a conocer.»

La «nueva normalidad» está cada vez más cerca debido a haber programado la sexta y última prórroga del estado de alarma. Se prevé que la alarma terminaría el 21 de junio, y a partir de ahí, podríamos empezar la nueva normalidad.

La portavoz María Jesús Montero ha señalado que el ejecutivo ya cuenta con los «apoyos necesarios» para esta última prórroga. Ha mencionado lo siguiente:

«El Gobierno cuenta con los apoyos necesarios para ratificar este decreto de alarma y desconozco el sentido del voto de Bildu, no me consta que se haya producido alguna negociación, porque se cuenta con los votos necesarios.»

Además, teniendo en cuenta que en la fase 3 cada presidente autonómico podrá acortar el estado de alarma, si así lo desea. Por lo que la «nueva normalidad» está cada vez más cerca. Illa, por su parte, ha negado la precipitación del estado de alarma:

«Hasta ahora no ha habido una aceleración de la desescalada, se han observado las fases y la evolución de la epidemia ha sido correcta.»