El Gobierno planteó ayer a las Comunidades un ‘estado a alarma a la carta’ ante la presión social y la debilidad parlamentaria. En este caso, el Gobierno buscará apoyos para una sexta prórroga, pero sopesará otros mecanismos y alternativas con tal de escuchar las demandas que se le han hecho.

El motivo por el cual el Gobierno ha tomado esta decisión se debe a las dificultades que ha tenido para conseguir la quinta prórroga. Además, la ampliación del estado de alarma trajo polémicas entre partidos, como la oposición total de la derecha, presión social y empresarial, y una debilidad parlamentaria.

El ‘estado de alarma a la carta’ se basa en la posibilidad de que cada Comunidad decida si quiere permanecer bajo el mando sanitario, como hasta ahora. En caso de querer lo contrario, la Comunidad asumiría en solitario las consecuencias de las decisiones que adopte en adelante.

El riesgo, sin embargo, crece. Por un lado, existe un riesgo político para el presidente Sánchez; pero, por otro lado, existe un mayor riesgo de posibles rebrotes.

Un miembro del Gobierno ha declarado lo siguiente ante la clara oposiciones de los partidos a apoyar la prórroga del estado de alarma:

«Hace dos semanas, queríamos un mes por seguridad para todos. Ahora estudiaremos todos los escenarios posibles, aunque la movilidad solo se puede impedir constitucionalmente con la alarma.»

El estado de alarma durará de momento, y según la última ampliación, hasta el 7 de junio. Por lo que las futuras decisiones en cuanto a crear un ‘estado de alarma a la carta’ podrían estar en el aire.

Mientras tanto, Sánchez afirma que la totalidad del país estará a finales de junio o principio de julio fuera del estado de alarma y dentro de «la nueva normalidad».