El Gobierno ha aprobado esta mañana mediante el Consejo de Ministros el anteproyecto de ley de residuos. En él se integra el impuesto para los envases de un solo uso que se fabriquen o se introduzcan en el mercado español.

La vicepresidenta de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha explicado que este impuesto será indirecto y serán los fabricantes o importadores quienes lo abonen. La tasa será de 0,45€ por kilo de plástico. Según Ribera, se calcula que supondrá 724 millones de euros al año.

“No es la primera vez que aparece la necesidad de un impuesto específico para el plástico. Incluso en la Unión Europea se ha propuesto para el presupuesto comunitario. La fiscalidad ambiental en España está lejos del 2,4% de la media de la OCDE”. Detalla la vicepresidenta.

La nueva ley también hace referencia a los bares y restaurantes. Estos deberán ofrecer agua del grifo a su clientes, además de la embotellada. Todos estos detalles se publicarán en el Boletín Oficial del Estado (BOE) a finales de año o en el primer trimestre de 2021.

El objetivo principal de este anteproyecto es reducir la generación de residuos, sobre todo los de plástico. Además, se prohibirá la venta de utensilios de un solo uso como platos, cubiertos, vasos o pajitas a partir del día 3 de julio de 2021. Asimismo, cuando comience el año 2023 los bares y restaurantes tendrán que cobrar por separado todos los vasos, tapas o envases de plástico que suministren a sus clientes. Esto ya sucede en el caso de las bolsas de plástico.

De esta manera, dentro de diez años se podrá reducir un 15% la cantidad de desechos que genera la economía española. También se prevé que un 60% de los residuos municipales se puedan reciclar para que no terminen incinerados o en vertederos.